Educación

El proyecto de prevención social de la violencia, también trabaja desde los centros escolares e institutos nacionales, que se encuentran en comunidades donde opera el proyecto de forma integral o parcial de sus componentes. En los centros escolares e institutos nacionales se encuentra la población meta de cualquier programa de prevención de violencia juvenil.

Se parte del siguiente principio: sí la educación es más relevante, sí la escuela es un lugar más acogedor, sí los estudiantes se involucran en el mejoramiento de la escuela y de la comunidad y encuentran sentido en ello, es mucho menos probable que se sientan inclinados a afirmar su identidad por medios antisociales.

Por tanto, la educación es imprescindible en una estrategia preventiva integral. Este componente no puede reducirse a programas de corte alternativo. Debe manejarse desde la plataforma que ofrece mejores posibilidades de impacto. Esta es, sin lugar a dudas, el sistema de educación pública. Por varias razones, comenzando por la continuidad de esfuerzo, la variedad de recursos y resortes, la infraestructura de apoyo, y el aprovechamiento del ascendiente de los maestros en los jóvenes y en las comunidades. Estas características de las escuelas públicas apuntan a dos propósitos: impacto y sostenibilidad.